18/10/17

Misión dehoniana: Contigo ayudar a los demás es posible



Familia dehoniana:

Desde la Provincia de España, los scj están lanzando una nueva campaña enfocada a captar fondos para los más necesitadas y débiles, cuyo lema es “Contigo ayudar a los demás es posible”.
A través de la plataforma digital www.hazlatirelcorazondelmundo.com 

En esta ocasión prestando especial atención al pueblo venezolano que está viviendo un tiempo complicado con escasez de medicinas y alimentos. Allí los religiosos Dehonianos están realizando una gran labor facilitando comida y medicamentos, y dando apoyo pastoral.
No podemos dejarlos solos, ¡Venezuela nos necesita!

Además, valorando los diferentes proyectos que se están llevando a  cabo en EcuadorIndia, Uruguay… así como el programa de Apadrinamiento de NiñosVoluntariado y Testamento Solidario.

Entre las diferentes acciones que se están planificando para difundir esta campaña, se encuentra el “Rincón Misionero”, un espacio en los colegios y parroquias dehonianas de España para dar a conocer hasta dónde llega la misión dehoniana y cómo puede ayudar en estas obras.

Como siempre,  trabajando bajo la premisa del Compromiso SCJ, es decir, el 100% de las donaciones realizadas van directamente destinada a los proyectos para ayudar a las personas que más lo necesiten.



15/10/17

Ecuador, 20 años de los scj. Escrito de Artemio López Merino. scj




(1.997 – 2.017)

Publicamos el escrito que  P. Artemio López Merino, uno de los scj que hicieron posible esta presencia, escribió con motivo de la celebración de los 15 años.
 

Como bien sabes, el día 15 de octubre de 1.997 es la fecha oficial de la segunda presencia misionera en Ecuador de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Según consta en la crónica de esta nueva implantación de nuestra Congregación en Hispanoamérica, fue ese el día en que los nuevos misioneros: P. Artemio López, P. Ramón  Soriano y H. José Mª Urbina, acompañados por el entonces Padre Provincial de España, P. Aquilino Mielgo, por la mañana conocieron su nueva morada en Leonidas Plaza-Bahía de Caráquez, y por la tarde tuvo lugar la firma del convenio de colaboración de los SCJ de la Provincia española con la Arquidiócesis de Portoviejo para Manabí.

 

Tanto los Dehonianos de la comunidad Bahía de Caráquez como los de Quito, entendimos que los “15 años” vividos con mucha intensidad en este “nuestro nuevo país”, bien merecía una celebración festiva, especialmente para darle gracias a Dios por todas las bendiciones que nos ha prodigado durante estos tres lustros, lo mismo a nosotros como a nuestras gentes y en nuestros diversos apostolados.

 

Al recordar la señalada efeméride, así como la puesta en marcha de “esta obra de Dios” tampoco podían quedar en el olvido dos personas providenciales que hicieron posible se pudiera efectuar: de un lado, Mons. José Mario Ruiz, entonces arzobispo de Portoviejo y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, tanto por su perspicacia, dándose cuenta que en su arquidiócesis hacía cien años habían estado unos misioneros de nuestra Congregación, como por su insistencia ante el Padre General, P. Virginio Bressanelli y el Padre Provincial de España para contar con nuestra presencia. Y de nuestra parte, el P. Aquilino Mielgo, que verdaderamente se encariñó, en primer lugar del sentir de la Provincia por instaurar una nueva fundación en América Latina y, posteriormente, cuando la Provincia se decantó porque fuera en Ecuador, se entregó a la causa con todo su entusiasmo y generosidad. Parece que, sobre todo, se primó el recuerdo histórico, y se optó por el país elegido por el Padre Fundador como la primera misión “ad gentes” de la Congregación.

 

Superadas y -creo que con buena nota- las pruebas a las que nos sometió la “corriente del niño”, pronto empezamos a pensar en la creación de una nueva comunidad y, a los dos años nos hicimos presentes en Quito, sin duda, gracias a la magnanimidad de la Provincia española y al tesón y la constancia del P. Aquilino en captar la voluntad de cuatro nuevos padres misioneros: Javier Bravo, José Miguel Ochoa, Benjamín Ramos y Pablo José M. Zapiráin. En el transcurso del tiempo fueron llegando otros padres más: Juan Pablo M. Sierra, José Luis Domínguez, Pedro Jesús Arenas, José Carlos Rayo, Salvador Elcano y H. Jonathan M. Gragera. A mediados del mes de marzo de 2.009 pudimos contar con la colaboración de los Padres brasileños Renato Cadore y Bruno dos Santos y posteriormente Edson Pacheco. En la actualidad somos doce  religiosos (seis en cada comunidad), lo que significa que, algunos de los que estuvieron en esta misión, una vez cumplidos sus compromisos se tornaron a España ó a Brasil. No fue este el caso del P. Javier Bravo, a quien Dios llamó a su Seno el 17 de marzo de 2.005 ¡Descanse en la paz del Corazón de Jesús!

 

En nuestro sencillo repaso de estos 15 años, por lógica hemos tenido que encontrarnos con lagunas, con momentos de desierto, con precipitaciones, con faltas de calidad en nuestros testimonios evangélicos, con desmotivaciones, con épocas de mucho activismo y no tanta calidad, con cansancios inútiles, y con un largo etcétera de deficiencias. Pero también nos ocurre que, al estar satisfechos del conjunto de nuestra presencia misionera en Ecuador y, posiblemente siendo bastante optimistas, los fallos, los errores y los defectos los tengamos como difuminados y oscurecidos por el recuento de todo lo que nos ha salido bien.

 

Desde el inicio tuvimos muy clara la idea de plasmar en nuestra actividad misionera la dimensión social (algo muy propio de nuestra Congregación, fundada por un eminente sociólogo, el P. León Dehon), y nos empeñamos en hacer una importante apuesta por lo social. Y, claro está, la prueba eficaz de esta “aventura” fue la instauración de lo que llamamos “nuestras obras sociales”; con el adjetivo posesivo “nuestras”, lo único que queremos remarcar es que tales actividades dependen exclusivamente de las comunidades religiosas, pues en el campo parroquial tenemos otra forma de trabajar la pastoral social. Estos son un poco nuestros campos de acción o pequeñas instituciones benéficas sin ánimo de lucro: los apadrinamientos de niños, el comedor infantil, el centro médico y la farmacia popular, el centro de día para ancianos, la biblioteca “Gabriel Grison” y los microcréditos de la “Fundación Orbayu”.

 

De igual manera, también estuvo muy presente en nuestros primeros proyectos misioneros el de la animación vocacional a los jóvenes, para que estuviesen atentos a seguir con nosotros las huellas de Cristo en el ejercicio de los consejos evangélicos, imitando su forma  de vivir en pobreza, en castidad y en obediencia. Sin duda, siempre ha sido esta una ardua tarea, donde sigue imperando la verdad del “muchos son los llamados y pocos los escogidos”. En este momento, damos gracias al Señor por contar en nuestras filas con un religioso de votos temporales, un novicio y varios aspirantes ecuatorianos, a la vez que ponemos como intercesor de esta causa al protomártir de los Dehonianos, el Beato Juan Mª de la Cruz.

 

Sin querer hacer un elenco de lo más positivo que hemos vivido y logrado en estos 15 años, no me resigno a dejar sin subrayar como sobresalientes: nuestra constancia en las 28 reuniones y 12 asambleas de la CTE (Comunidad Territorial Ecuatoriana) - los 25 números de la revista “Mushuc Ñan” (12 años) - la elaboración del “Proyecto de la Misión SCJ en Ecuador” - la fidelidad a los ejercicios espirituales anuales y retiros de adviento y cuaresma - la participación en la formación permanente - la presencia en las reuniones a nivel de Congregación (General, Latinoamérica y Provincia)…

 

Conscientes de las muchas bendiciones del Dios providente durante este tiempo de gracia, también somos sabedores de la intercesión de la Santísima Virgen, así como la del Padre Dehon, a quien imaginamos contento con la refundación de su primera Misión ad gentes. Por evitar la adulación, expresamente dejamos de dar las gracias a personas concretas, aunque sí al pueblo ecuatoriano por recibirnos con los brazos abiertos, por habernos perdonado tantas imperfecciones y por seguirnos queriendo tal y como somos. De igual modo, reconocemos la confianza de nuestros Superiores por enviarnos a este apostolado, lo mismo que a nuestros hermanos religiosos por sus apoyos constantes. 

P. Artemio López Merino

27/9/17

Grupo de Madrid celebra la fiesta del beato Juan Mª de la Cruz





El pasado viernes 22 de septiembre celebramos la fiesta del Beato Juan María de la Cruz, con la Comunidad Religiosa del Colegio Fray Luis de León en Madrid. 
Los que pudimos hacerlo, participamos en la Eucaristía para alimentar nuestro espíritu y sentirnos más cercanos a toda la Familia Dehoniana, y a su término, nos reunimos de manera informal, pero muy formal con nuestras buenas costumbres españolas: alimentando también el cuerpo.
Pudimos contar nuestras experiencias de las vacaciones y a su vez, concertar el inicio de las reuniones de este nuevo curso, para seguir conociendo más sobre nuestra espiritualidad dehoniana y así mantener siempre viva nuestra fe.







21/9/17

Beato JUAN MARÍA DE LA CRUZ (un santo al azar) Por J. Mª Salaverri, SM









Carné de identidad
Nombre: Mariano García Méndez
(en religión: Juan María de la Cruz)
Nace: S. Esteban de los Patos (Ávila), 25 septiembre 1891
Padres: Mariano y Emérita, labradores
Profesión: Sacerdote del Sagrado Corazón de Jesús
Muere: mártir, 23 agosto 1936 en Silla (Valencia)
Beatificado: 11 marzo 2001
Fiesta: 22 septiembre

Su vida
Fue el mayor de quince hermanos. Una familia muy cristiana. En la parroquia, su familia cuidaba la iglesia y su padre, al volver del trabajo, dirigía el rosario. A los 10 años ya quiere ser sacerdote. Más tarde es seminarista en Ávila, pero desea ser religioso. Lo va a intentar en los Dominicos y en los Carmelitas, pero por salud no puede. En 1916 es ordenado sacerdote y el obispo le encarga varias pequeñas parroquias, pobres y poco pobladas de la diócesis abulense. Es un enamorado de la Eucaristía. En 1925, en Madrid, por mediación de una religiosa de las Reparadoras, conoce a los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús. Ella le pone en contacto con el padre Guillermo Zicke, fundador del Instituto en España, quien le escribe sobre la Congregación, su fundador el padre Dehon y el carisma de la reparación… A Mariano le entusiasma, hace su noviciado y toma el nombre de Juan María de la Cruz. Destinado al Seminario de Puente la Reina, en contra de sus expectativas, le nombran encargado de las vocaciones y además del duro trabajo de buscar recursos para el seminario. Pero deja entre los seminaristas un recuerdo imborrable de piedad y de fervor. En verano de 1936 va al santuario de Garaballa (Cuenca) a sustituir a uno de los sacerdotes. El 19 de julio, ante la persecución, el superior ordena a los religiosos dispersarse a lugares más seguros. Juan María de la Cruz se dirige a Valencia donde nadie le conoce… Allí lo descubren, lo encarcelan y muere mártir…

Un momento de gracia en su vida
En julio de 1936 llega a Valencia buscando cobijo. Al pasar cerca de la iglesia de los Santos Juanes, frente a la Lonja, ve un grupo de milicianos asaltando la iglesia y quemando objetos sagrados… Se acerca, se indigna y exclama:
-   ¡Qué horror! ¡Qué crimen! ¡Qué sacrilegio!
-   ¡Tu eres un carca!, le dice uno de los asistentes…
-   Yo soy un sacerdote…
Bastaron estas palabras para ser detenido y encerrado en la Cárcel Modelo, celda 476, cuarta galería. Allí ejerce su ministerio con los que lo solicitan, anima a todos, preside el santo rosario… En la noche del 23 de agosto de 1936, junto con otros nueve detenidos, lo llevan a una finca llamada El Sario, y a la luz de los faros de las camionetas los fusilan.

Para meditar: unos pensamientos suyos

·         Siendo párroco de los pobres pueblos de Ávila nunca pasaba el cepillo. Decía: “Sería como convertir a la iglesia en una sucursal de un banco.”
·          A un hermano suyo: “Mira, Víctor, ¡feliz el que tenga la suerte de derramar la sangre por nuestro Señor!”
·          Desde la cárcel escribe al superior general: “Aquí me tiene, Reverendísimo Padre, detenido desde hace tres semanas, con ocasión de proferir algunas frases de protesta por el horrendo espectáculo de las iglesias quemadas y profanadas. ¡Dios sea bendito! ¡Hágase en todo su divina voluntad! Me alegro mucho de poder sufrir algo por Él, que tanto sufrió por mí, pobre pecador.”
·          Al alcalde de Garaballa: “Me hallo en la Cárcel Modelo con muchos otros sacerdotes, religiosos y seglares. Pero gracias a Dios estoy tranquilo y resignado a lo que la Divina Providencia disponga de mí…”

Para rezar con él y como él

Señor, ¿fue tu mártir Juan María de la Cruz imprudente al expresar su indignación ante el triste espectáculo de la profanación de la iglesia? ¿Por qué no calló su condición de sacerdote al ir como iba,  vestido con un pobre chaquetón que le venía grande por los cuatro costados? Acostumbrado a ir siempre con la verdad por delante, tampoco entonces quiso ser cobarde ocultando su condición y sus convicciones.
Señor, que su ejemplo nos ayude a sentir y expresar la alegría de estar bautizados, de ser cristianos y miembros fieles de tu Santa Iglesia.

¿Y YO?
¿Soy capaz de mostrar con sencillez mis convicciones cristianas ante quienes no comparten mi fe?

20/9/17

Papa Francisco: Educar a la esperanza




Texto completo de la catequesis del Papa Francisco.

Audiencia en la plaza de San Pedro, 20 -9-2017


«Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
La catequesis de hoy tiene por tema: “educar a la esperanza”. Y por esto yo la voy a dirigir directamente, con el “tú”, imaginando hablar como educador, como un padre a un joven, o a alguna persona abierta a aprender.
Piensa, ahí donde Dios te ha sembrado, ¡ten esperanza! Siempre ten esperanza.

No te rindas a la noche: recuerda que el primer enemigo por derrotar no está fuera de ti: está dentro. Por lo tanto, no concedas espacio a los pensamientos amargos, oscuros, ¿no?

Este mundo es el primer milagro que Dios ha hecho, ha puesto en nuestras manos la gracia de nuevos prodigios. Fe y esperanza van juntos. Cree en la existencia de las verdades más altas y más bellas. Confía en Dios Creador, en el Espíritu Santo que mueve todo hacia el bien, en el abrazo de Cristo que espera a todo hombre al final de su existencia; cree, Él te espera.

El mundo camina gracias a la mirada de tantos hombres que han abierto brechas, que han construido puentes, que han soñado y creído; incluso cuando alrededor de ellos oían palabras de burla.

No pienses jamás que la lucha que conduces aquí abajo sea del todo inútil. Al final de la existencia no nos espera el naufragio: en nosotros palpita una semilla de absoluto. Dios no desilusiona: si ha puesto una esperanza en nuestros corazones, no la quiere truncar con continuas frustraciones. Todo nace para florecer en una eterna primavera. También Dios nos ha hecho para florecer. Recuerdo ese diálogo, cuando el roble pidió a la almendra: “Háblame de Dios”. Y la almendra floreció.

¡Donde quiera que te encuentres, construye! ¡Si estás por los suelos, levántate! No permanezcas jamás caído, levántate, déjate ayudar para estar de pie. ¡Si estas sentado, ponte en camino! ¡Si el aburrimiento te paraliza, échalo con las obras de bien! Si te sientes vacío o desmoralizado, pide que el Espíritu Santo pueda nuevamente llenar tu nada.

Obra la paz en medio a los hombres, y no escuches la voz de quien derrama odio y división. No escuches estas voces. Los seres humanos, por cuanto sean diversos los unos de los otros, han sido creados para vivir juntos. En los contrastes, paciencia, un día descubrirás que cada uno es depositario de un fragmento de verdad.

Ama a las personas. Ámalos uno a uno. Respeta el camino de todos, recto o atormentado que sea, porque cada uno tiene una historia para contar. También cada uno de nosotros tiene su propia historia por narrar. Todo niño que nace es la promesa de una vida que todavía una vez más se demuestra más fuerte que la muerte. Todo amor que surge es una potencia de transformación que anhela la felicidad.

Jesús nos ha entregado una luz que brilla en las tinieblas: defiéndela, protégela. Esta única luz es la riqueza más grande confiada a tu vida. Y sobre todo, sueña. No tengas miedo de soñar. ¡Sueña! Sueña con un mundo que todavía no se ve, pero que es cierto que llegará.

La esperanza nos lleva a la existencia de una creación que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios será todo en todos. Los hombres capaces de imaginación han regalado al hombre descubrimientos científicos y tecnológicos; han atravesado los océanos y han pisado tierras que nadie había pisado jamás. Los hombres que han cultivado esperanzas son también aquellos que han vencido la esclavitud y traído mejores condiciones de vida sobre esta tierra. Piensen en estos hombres.

Se responsable de este mundo y de la vida de cada hombre. Porque toda injusticia contra un pobre es una herida abierta y disminuye tu misma dignidad. La vida no cesa con tu existencia, y en este mundo vendrán otras generaciones que seguirán a la nuestra, y muchas otras todavía.
Y cada día pide a Dios el don de la valentía. Recuérdate que Jesús ha vencido por nosotros al miedo. ¡Él ha vencido al miedo! Nuestra enemiga más traicionera no puede nada contra la fe. Y cuando te encuentres atemorizado ante cualquier dificultad de la vida, recuérdate que tú no vives sólo por ti mismo. En el Bautismo tu vida ha sido ya sumergida en el misterio de la Trinidad y tú perteneces a Jesús.

Y si un día te toma el miedo, o tú pensaras que el mal es demasiado grande para ser derrotado, piensa simplemente que Jesús vive en ti. Y es Él que, a través de ti, con su humildad quiere someter a todos los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia, todos nuestros enemigos.
Ten siempre el coraje de la verdad, pero recuérdate: no eres superior a nadie. Recuérdate de esto, no eres superior a nadie. Si tú fueras el último en creer en la verdad, no rechaces por esto la compañía de los hombres. Incluso si tú vivieras en el silencio de una ermita, lleva en el corazón los sufrimientos de toda criatura. Eres cristiano; y en la oración todo devuelves a Dios.

Y cultiva ideales. Vive por alguna cosa que supera al hombre. Y si un día estos ideales te pidieran una cuenta salda por pagar, no dejes jamás de llevarlos en tu corazón. La fidelidad obtiene todo.

Si te equivocas, levántate: nada es más humano que cometer errores. Y esos mismos errores no deben de convertirse para ti en una prisión. No te quedes enjaulado en los propios errores. El Hijo de Dios ha venido no por los sanos, sino por los enfermos: por lo tanto ha venido también por ti. Y si te equivocas incluso en el futuro, no temas, ¡levántate! ¿Sabes por qué? Porque Dios es tu amigo. ¡Dios es tu amigo!

Si te afecta la amargura, cree firmemente en todas las personas que todavía obran por el bien: en su humildad esta la semilla de un mundo nuevo. Frecuenta a las personas que han cuidado el corazón como aquel de un niño. Aprende de las maravillas, cultiva el asombro, cultiva el asombro.
Vive, ama, sueña, cree. Y, con la gracia de Dios, no te desesperes jamás. Gracias».

(Traducción hecha desde el audio por ZENIT)




19/9/17

Familia Dehoniana -Vídeo: Proyecto Educativo Institucional




Los Dehonianos hemos apostado siempre por una educación que se asienta en la formación cristiana de personas comprometidas socialmente y que trabajan por la justicia y por la paz.







1/9/17

El Video del Papa 09-2017 – Parroquias al servicio de la misión – Septiembre 2017



 Unas pinceladas cortas sobre El Padre Dehon y las parroquias, acompañando a este vídeo del Papa.



El 3 de noviembre de 1871, el P. Dehon asume como capellán vicario de la parroquia de San Quintín, que con sus 35.000 habitantes es la más poblada de la diócesis. En esta ciudad “industrial” la injusticia y la explotación del obrero son muy grandes. “La situación de esta pobre gente es peor que la de los esclavos de la antigüedad... No hay duda de que nuestra sociedad está podrida.”
En la casa parroquial Dehon goza de una vida de comunidad, pero lamenta que el ministerio de los vicarios quede absorbido por los entierros, los catecismos y las visitas a los enfermos: una pastoral que no entra en contacto con los trabajadores. El joven vicario lo denuncia sin rodeos.
En estas grandes parroquias sólo se entra en relación con algunas familias escogidas. Cada vicario es recibido en algunas casas que él frecuenta. El resto de la ciudad, no ve al sacerdote sino raramente o tal vez nunca. No se construirán ciudades cristianas con parroquias de 30.000 habitantes; está en contra de todo buen sentido. Es necesario que el pastor conozca a sus ovejas y que las ovejas conozcan al pastor.
León toma contacto con los miembros de la conferencia de San Vicente de Paúl, cuyo espíritu comparte desde su vida de estudiante. Y por medio de ellos conoce la situación real del mundo popular obrero.
“Ante todo, sacerdote o laico comprometido, es necesario que entiendan que no han sido hechos para la sacristía. Ustedes son la sal de la tierra y la luz de la vida social.”
Uno de los mayores objetivos de su compromiso será precisamente el de reconciliar al pueblo con la Iglesia. El ministerio de Dehon asume una tonalidad social. Su pastoral no se reduce a la distribución de los sacramentos; se inscribe en una sociedad cuyas disfunciones humanas, sociales y políticas él analiza. Hallamos una primera y significativa manifestación de ello en su predicación de Navidad que tradicionalmente toca al último vicario llegado. Esta predicación, “verdadero sermón social”, enfrentará al P. Dehon con la burguesía local.
Dehon es un educador preocupado por la formación de los niños de los medios populares. Además del catecismo, les ofrece un espacio de encuentro llamado “patronato”. Para no dejar a los muchachos en la calle y para brindarles una educación integral, los reúne primero en su despacho y luego en el patio de un pequeño pensionado que dirige un miembro de la conferencia de San Vicente de Paúl. Durante el verano de 1872, procura hallar un local más conveniente. Así empieza el Patronato San José para la formación de la juventud. Dehon quiere que su proyecto sea un aporte para la renovación de la sociedad y no un simple pasatiempo:

Demasiadas personas se imaginan que nosotros no tenemos otra ambición que hacer jugar honestamente a algunos niños los domingos. Nosotros apuntamos más alto. Nuestro fin es la salvación de la sociedad por medio de la asociación cristiana.



Laicos Dehonianos-Video

Video clip donde el corazón