20/3/20

ELEGIR LA ACTITUD ANTE LA PANDEMIA GLOBAL- José Luís Guinot





Valencia 21 de marzo 2020. Semana 1 de aislamiento

Estamos viviendo una situación excepcional. La pandemia del COVID19 está entrando en nuestras vidas como un tsunami, que vemos venir, y nos estamos poniendo a salvo en la altura de nuestras casas, pero sabemos que va a arrasar con mucho de lo que nos rodea. Las tres últimas generaciones no hemos vivido una guerra global, pero esta experiencia se va asemejando cada vez más a una guerra, con un frente de batalla en los hospitales y la relación de caídos que gotea día a día.

Frente a esta enorme crisis que se avecina el shock es similar al diagnóstico de cáncer, que amenaza nuestra vida de golpe y podría acabar con ella, que rompe todos nuestros planes y produce una ruptura biográfica, un alto en el camino. Para muchos quizás por primera vez se plantea la posibilidad de morir o ver morir a un ser querido. O ver morir nuestra forma de vida, el trabajo, las ilusiones, los proyectos.

Son muchas las pérdidas. En la salud en primer lugar, ante el riesgo de contagiarse. A nivel emocional por la separación obligada, la falta de contacto, los abrazos, los besos, la distancia. La pérdida social ya se avecina, en puestos de trabajo, paro, desplome de la economía. El debate intelectual se acrecienta, buscando culpables, exigiendo responsabilidades, desconfiando de las autoridades, la pérdida de la confianza. Y por supuesto la pérdida del sentido, en esa dimensión espiritual que nos caracteriza como seres humanos y que necesita saber no sólo el por qué sino el para qué todo esto. Dónde nos va a llevar esta crisis global nunca antes afrontada, qué humanidad va a surgir de esta brutal experiencia, en qué apoyamos nuestra fe y nuestra esperanza.

Es bueno e inevitable pararse a reflexionar sobre esta realidad. Como dice Viktor Frankl, no se trata de preguntarnos qué le pido yo a la vida, sino qué nos pide la vida a cada uno de nosotros. Se nos puede privar de libertad, de salud, de medios, de tranquilidad, de proyectos, pero lo que nadie nos puede arrebatar es elegir la actitud ante la adversidad y el sufrimiento. Tenemos en nuestro interior la capacidad de decidir cómo quiero yo vivir este periodo de mi vida. Algo que nos ha dado este frenazo obligado en la actividad diaria es tiempo, de pensar y encontrarnos a nosotros mismos.

Y ante las crisis, ante la enfermedad, ante cualquier pérdida, hay varias actitudes. La primera es la de huida: mejor no pensar en ello, vamos a tomarlo como algo incluso divertido, me despreocupo, y miro hacia otro lado. A ratos es una actitud necesaria, hay que tener oasis entre tanta información, hay que reír, bromear, desprenderme de noticias difíciles de digerir. Pero no nos podemos quedar ahí todo el tiempo.

Una segunda actitud es la de amenaza, sabemos que esto va a más, el miedo se apodera y no nos deja vivir la ansiedad. Me atrapa el móvil y los mensajes, los comunicados, desconfío de cada persona que me cruzo que puede contagiarme. Perdemos la paz y no podemos dormir bien, estamos cada vez más preocupados, antes de que pasen las cosas ya imaginamos escenarios terribles y somos nosotros los que contagiamos preocupación.

La tercera actitud es la de pérdida. Ante lo que nos viene encima estamos desbordados, hemos llegado tarde y mal, ya no hay remedio. Es una postura catastrofista que nos sume en la depresión, total, qué más da lo que yo haga, si está fuera de mi alcance y la sociedad va a naufragar, para qué esforzarse. Yo voy a la mía y me olvido de lo que pueda necesitar el de al lado. Es la peor de las actitudes porque pierde la esperanza y nubla la capacidad de decidir y actuar.

Hay una actitud menos dañina que es la resignación. Nos ha tocado, veremos cómo salimos de ésta, dejemos que los demás hagan lo que puedan. No ve sólo los negros nubarrones, está dispuesto a aguantar, pero se queda parado sin hacer todo lo que sus fuerzas y sus condiciones aún le permiten. No colabora activamente.

Para actuar hace falta un acto de voluntad, una decisión firme y convencida, la actitud de lucha o de reto. Es sin duda la mejor de las actitudes ante esta crisis. Yo tengo algo que hacer, debo encontrar qué, preguntarme cada día cual es mi papel desde mi aislamiento, alzando la vista y buscando las necesidades y carencias de otros que me necesitan. Existe un sentido, toda situación en la vida, por difícil que sea, tiene un sentido afirma Viktor Frankl. Su vida en los campos de concentración demostró que no es sólo un deseo o una utopía sino una realidad al alcance de cada uno. Puede ser muy duro, para algunos lo va a ser, pero siempre, siempre hay un motivo para seguir luchando. Unidos venceremos al virus, se oye estos días. Hay que alzar esa voz y que resuene cada mañana en nuestras conciencias, en la soledad de nuestras casas.

Para algunos están llegando momentos de pérdida extrema, con familiares que son positivos y quedan confinados en habitaciones de hospital donde no se les puede volver a ver en días, y en ocasiones mueren sin compañía, en soledad. No es la cantidad de muertes que aún está previsto que ocurran. Por miles que sean, cada año mueren en España más de cuatrocientas mil personas; millones mueren en todo el mundo de hambre, guerras y enfermedades evitables en el mundo. Lo que nos afecta es vivirlo en directo, a través de los medios, y la tremenda igualdad que esta pandemia provoca, pues no hay dinero que la evite. En estos casos límite, cuando ya nada más se puede hacer, ya solo queda la última actitud, la de aceptación de lo que no se puede cambiar. Si algunos de nosotros llegamos a vivir esa experiencia en la propia familia, contagio, enfermedad, aislamiento, e incluso muerte, junto a la tristeza inevitable, es posible alcanzar la aceptación de haber hecho todo lo posible y seguir viviendo por amor a los demás que nos rodean.

Entre la huida, la amenaza, la depresión y la resignación, la vida nos invita al desafío de iniciar una nueva forma de hacer las cosas, la solidaridad frente a la individualidad, la valoración de las pequeñas cosas cotidianas frente al consumo, el amor frente al egoísmo. Nos espera un mundo diferente cuando el tsunami pase, cuando la vacuna, que llegará más pronto que tarde, consiga vencer la pandemia global. Pero todos vamos a salir tocados, nadie quedará indemne. De cada uno depende elegir su actitud día a día. Es un reto que la vida nos pone delante. Aceptémoslo, y con la confianza en los que están luchando en primera fila por vencerlo, y a quienes hemos de mostrar claramente nuestra gratitud, dejemos abierta la puerta de la esperanza de ver un mundo mejor que el que habíamos construido hasta ahora.
                                              
José Luis Guinot Rodríguez
Médico Oncólogo
Presidente de la Asociación Viktor E Frankl de Valencia




17/3/20

Con ganas de salir- José Luís Munilla, Superior provincial SCJ



Queridos todos.

Me piden unas palabras para que aparezcan en nuestra web y si las palabras curasen me pasaría todas las horas que ahora tengo escribiendo. Ya tenemos ganas de salir de esta situación y no hemos hecho ni empezar, tampoco sabemos cuánto va a durar ni cómo salir.

Parece que todo se cierra, a excepción de lo imprescindible. Se cierra hasta la puerta de casa para no salir y para que nadie pueda entrar, y ¡cuánto nos está costando! pues no estamos acostumbrados. La situación del Coronavirus nos va a remover completamente a todos y a todo lo que hemos estado acostumbrados durante tanto tiempo.

Me alegra saber que también está removiendo aquello que ya olvidamos y lo teníamos como inexistente. Me alegra la oportunidad que nos va a dar toda esta situación de volver a reactivar lo más sagrado que tenemos los hombres y mujeres de nuestro siglo XXI, que es nuestra humanidad con sus valores esenciales de respeto, solidaridad, ayuda, familia, el valor del cuidado de los mayores y más desprotegidos, el valor del encuentro y la amistad, el valor de las cosas materiales o de nuestro planeta. ¡Hay que ver lo que es capaz de hacer un virus tan pequeñito e invisible!

Sin duda, de esta vamos a salir más humanizados y valorando más las cosas que habíamos desprestigiado o dejado por el camino de la vida con nuestras prisas.

Todos estamos comprometidos en la misma lucha y a veces esa lucha solo consistirá en quedarnos en casa, otras veces en pensar en los que tenemos junto a nosotros, o en los que están lejos y no podemos hacer nada por ellos. Sin duda, hay otros que están mirando por todos los demás sin conocerlos y sin que les una ningún lazo y me refiero a los sanitarios, agentes del orden público, transportistas o aquellos que les está tocando servir en un supermercado, o una panadería, o en una residencia de ancianos…

A todos ellos nuestro agradecimiento sincero de corazón, aunque lo que hagan nunca se vea recompensado. ¡Gracias amigos, aunque no os conozcamos! Que noble es vuestra labor y cuanto bien estáis haciendo sirviendo a los demás desde el riesgo y la generosidad. Por un momento pongámonos en su piel y quizás descubramos que también nosotros estamos llamados a ayudar desinteresadamente.
Desde nuestras casas, miremos y quizás encontremos  quién nos necesita o a quién ayudar. Seguro que en tantos días vamos a tener la oportunidad de ejercitarnos.

De todas formas, os propongo ahora que tenemos tiempo y hemos dejado las prisas atrás, que encontremos algún momento para decirle a Dios que le necesitamos, que nos eche una mano a los humanos, que a pesar de nuestros olvidos confiamos en Él. Oremos pensando sobre todo en los demás, en su salud y bienestar, en sus situaciones concretas y a veces desesperadas.

Aún no hemos entrado y ya estamos pensando en salir. Busquemos la parte positiva de todo esto, y hagamos un esfuerzo por recuperar nuestra esencia de humanidad. Hagamos lo que nos recomiendan y aconsejan desde las diversas instancias y ¡aguantemos el tirón!, con la esperanza de salir airosos y vencedores.

A todos os envío un saludo y mi intercesión ante el Dios misericordioso, que nos ama, aunque en estos momentos, a algunos les sea difícil descubrirlo. ¡Ánimo y seamos positivos! Decía el refrán que “no hay mal que por bien no venga”. Seamos valientes y luchemos juntos para poder salir de esta.

José Luis Munilla

Superior Provincial
Gustave Caillebotte - “Hombre joven en la ventana” (1875)

25/2/20

Cuaresma y pascua dehoniana- #CuaresMásTÚ



Un tiempo para dejar marca en nuestra vida

La Cuaresma se nos presenta, este año, como una nueva oportunidad para “vaciarnos” de todo aquello que nos sobra y que impide, de algún modo, relacionarnos con Dios y con el resto de personas con las que compartimos vida. Pero tenemos la tentación de que ésta sea una Cuaresma más que anotar en nuestra agenda personal. Por eso… ¿por qué no hacer de este tiempo especial un tiempo que deje marca, huella, en nosotros?

Tatuarse la piel...

La campaña parte de un primer “tatuaje”: -yo, +Tú. Con él se pretende centrar uno de los aspectos fundamentales de la Cuaresma: preparar nuestra vida y nuestro corazón a través del esfuerzo, la renuncia a actitudes negativas, el orgullo, el egoísmo para hacer espacio a Dios, el Tú definitivo de nuestras vidas. Cuanto más luchemos contra nuestro egoísmo más creceremos y dejaremos crecer a Dios en nuestra vida.
Las semanas de Cuaresma, en las que el Evangelio del Domingo toma especial importancia, permiten concretar algunos aspectos que nos ayudan en este camino de preparación: la lucha contra el sentimiento de grandeza u orgullo, la comodidad, la crítica destructiva, las dudas que nos impiden caminar, el miedo a lo imposible. Todos nos prepararán al encuentro con Aquel que da sentido a nuestra vida y que nos enseña, en último término, a ser +Corazón para nuestro mundo.
Este será nuestro modo de dar una vuelta más al lema de Más Corazón.


Pincha sobre la foto para  materiales para celebrar el tiempo de Cuaresma y Pascua

23/2/20

Carmen Pallarés, nueva Coordinadora Nacional de Laicos Dehonianos






El pasado fin de semana, en la reunión de asuntos internos de los Laicos Dehonianos. durante el III Encuentro de la Familia Dehoniana en Salamanca, ha resultado elegida  Carmen Pallarés Gregori, nueva Coordinadora Nacional, tras dos votaciones previas realizadas en los diferentes grupos.

Carmen Pallarés, miembro de los laicos dehonianos desde abril 2003. Es coordinadora del grupo Valencia, Secretaria nacional durante 11 años hasta la fecha, y lleva  la difusión, a través del Blog y Facebook, de los laicos dehonianos de España desde hace 10 años.
Sustituye a la, hasta ahora, coordinadora nacional Carmen Portals Gómez, que ha ejercido este servicio durante 11 años siendo también  coordinadora del grupo Madrid.
Agradecemos a Carmen Portals Gómez toda su labor realizada.






20/2/20

Testimonio de Casi, sobre el III Encuentro Familia Dehoniana



Hola Familia Dehoniana, soy Casi del grupo de laicos de Alba de Tormes.

Quiero compartir mi experiencia en el taller “A vino nuevo, odres nuevos”, impartido por el P. Valeriano.

Me hubiese gustado asistir a algún taller más, pero elegí este porque me llamó la atención la originalidad y quería saber como se puede establecer una conexión entre el vino con tantas connotaciones bíblicas y la vida de fe para poder ser un poco más reparadores.

Éramos unas 15 personas las que participábamos en el taller, con un ambiente distendido comenzó Valeriano con una introducción de cómo había surgido la idea. A continuación, nos presentó a Claudia, un sumiller que con su desparpajo argentino nos hizo entrar en los aspectos básicos de una cata de vinos y la gran sorpresa fue que Claudia había hecho una investigación sobre cual podía haber sido el vino que tomaron Jesús y sus discípulos en la última cena (nos dio una idea de cual podía haber sido).

Hicimos la cata poniendo en práctica la lección ofrecida por Claudia.
Valeriano, con su dinamismo, sencillez y don de palabra nos invitó a reflexionar sobre la elección del vino para llevarlo a nuestras vidas de fe y reparación. Nos invita a reflexionar con algunas preguntas.

Gracias Valeriano, 
por compartir y hacernos partícipes de este taller y esta experiencia.


Un abrazo querida Familia Dehoniana.









Taller el Rincón de la Palabra, del III Encuentro Familia Dehoniana





En la preciosa Capilla de la Barca, celebramos el Rincón de la Palabra que encargaron preparar a nuestro grupo de laicos  de Madrid. En ella, destacaba el ambón en el que se encontraba una Biblia,  incidiendo en él la luz directamente y con una tenue música de fondo.

Se llevaron preparados textos sugeridos por los miembros del grupo, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, para que pudieran ser elegidos aleatoriamente por los participantes.

El acto se inició con una breve explicación de su desarrollo, leyendo una de las Constituciones del P.Dehón: “Nos ponemos a la escucha de la Palabra de Dios. Así podemos recibir el Espíritu de sabiduría y de revelación, para descubrir y conocer verdaderamente a Cristo Señor y  la esperanza a que nos llama”. (CST 77)

Como se trataba de escuchar y acoger la Palabra de Dios, después de una breve oración inicial, tomada del ITER Formativo, hubo un  espacio de tiempo dedicado a leer y meditar:  cada uno buscaba lo que en el texto Dios le hablaba, con la posibilidad de poder elegir otro si así lo consideraba. También se disponía de unas cartulinas y lapiceros, por si se quería plasmar lo que resonara en nuestro corazón, aquello que el texto elegido le planteaba en ese momento.

Después de ello, acompañados por la canción “Lámpara es tu Palabra para mis pasos”,  se compartieron diversas ideas y comentarios sobre lo que cada uno había leído, coincidiendo en algunos casos con la oportunidad del texto elegido para la situación de cada uno, que agradecía o servía de petición, en diálogo con el Señor y que nos fortalecía para nuestra vida cotidiana.

Para finalizar, realizamos una muy breve oración final, del libro de oraciones “Aquí estoy, Señor” y terminamos cantando la canción escuchada anteriormente.
                                                                      
Madrid, 20/02/2020



18/2/20

Testimonio de Sera, sobre el III Encuentro Familia Dehoniana




Buenas tardes, soy Sera, del grupo de Laicos Dehonianos de Alba y siguiendo la estela de Andrés, quiero dar mi impresión del Taller de Biblia impartido por Pedro, en el III Encuentro de la Familia Dehoniana.
El estudio de la Biblia siempre me ha llamado la atención, aunque la dificultad es grande, si está guiado por un experto se hace más asequible.
Cuando por la mañana escuché a Pedro hacer una disertación extraordinaria sobre la espiritualidad del Corazón de Jesús, me sedujo y decidí inscribirme.

Éramos doce miembros de la Familia Dehoniana los que participábamos en dicho taller, en una capilla acogedora y una suave música espiritual, que invitaba a saborear la palabra de Dios. Tenía todos los ingredientes a mi alcance.

Comenzó con una exposición, con el sello tan sencillo y cercano de Pedro, de los consejos que el Padre Dehon nos ofrece, para que la Palabra llegue a nosotros de una forma más eficaz:
-UN CORAZÓN QUE SEPA ESCUCHAR,
-NO BUSQUES OTRA COSA QUE EL AMOR QUE DIOS TE TIENE,
-RECUERDA ALGÚN OTRO TEXTO DE LA ESCRITURA QUE TE ILUMINE   PARA DESCUBRIR EL AMOR DE DIOS,
-DEJA QUE DIOS TE HABLE Y DALE TU RESPUESTA.

Por último nos ofreció unos pequeños textos bíblicos en pegatinas para escoger los que más nos llamaran la atención y unas lecturas de las que había que extraer un pequeño diálogo con Dios.

Ciertamente me resultó de un gran provecho, gracias Pedro por éste regalo. Un abrazo a toda la Familia Dehoniana.



17/2/20

Testimonio de Andrés Merchán, sobre el III Encuentro Familia Dehoniana




¡¡¡ Hola!!! Familia.
   Soy Andrés Merchán, laico dehoniano de Madrid, quien después de haber compartido con vosotros el III Encuentro de Familias Dehoniana, me atrevo a dar mi versión del taller al que tuve la posibilidad de asistir como participante de  él.
  Su título " Patchwork " (telas) mi título " Retales de Amor”

  No sabía que taller escoger, pues me gustaría poner mi corazón en todos, pues de todos se aprende un montón. Fue mi amigo Vicente quien me apuntó a dicho taller, realizado por Magda y Rosario; Rosario y Magda.
   Desde el comienzo todo fue un misterio, hasta bien entrado el taller, pues antes de entrar en el aula, a todos  nos vendaron los ojos y  nos guiaron de uno en uno hasta una mesa separada, donde esperamos acontecimientos.
   Delante de cada uno habían puesto telas de diferentes tipos, con los comentarios de las instructoras fuimos manoseando las diferentes telas, (Amor, sinceridad, egoísmo, caridad, prestigio, soledad, reparación, acompañamiento etc. etc.) en fin palabras sueltas, que me traían a la memoria momentos puntuales de mi vida, para finalmente quedarnos entre las manos con uno de los retales y separar los demás.

   Cuando abrimos los ojos y miramos a nuestro lado, me quedé anonadado, pues mi mujer había elegido el mismo tipo de tela que yo " Arpillera "
   En ese momento pensé. “Dios algo quiere decirme "

   Con ese comentario, reinicié el taller con un trozo de hilo enhebrado en una aguja, para hacer con el trozo de arpillera lo que yo quisiera.
   Después de un momento de zozobra, cogí la aguja y me salió del corazón poner a Dios por delante y que Él me guiara por donde quisiera. Bordé un corazón grande y al lado uno pequeño, unidos por unas cruces pequeñas.

   La arpillera era mi vida;  el corazón grande representaba a Dios y el pequeño al mundo y en especial a mi ; el corazón pequeño ( el mío ) tendía a querer arrimarse al de Dios, para con su ayuda, ir mejorando mi vida, para después darme a los demás sin miedo al qué dirán. (Esta fue mi pequeña reflexión en dicho taller)

Una enseñanza espiritual, que me ha venido muy bien, dados los momentos que estoy pasando.
   Por esto debo dar las gracias a Magda y Rosario, por todo su saber trasladarlo al taller, en beneficio de todos.
    Estas y otras aportaciones de los asistentes me llaman a formar parte de esta gran FAMILIA DEHONIANA  a la que tanto quiero.


   Gracias a todos. Un saludo.





16/2/20

Crónica del III Encuentro de Familia Dehoniana





Más de 120 personas formado por laicos dehonianos, religiosos, profesores, alumnos, jóvenes…    se reunieron en el Seminario-Mayor Noviciado  de Salamanca, para participar en el III Encuentro de la Familia Dehoniana, los días 14-16 de febrero,

El sábado por la mañana, en la presentación del encuentro han intervenido Mariano Gómez, SCJ, el Superior Provincial José Luis Munilla, SCJ,h el Consejero General Artur Sanecki, SCJ, y el Secretario General  Pedro Iglesias, SCJ.

Mariano Gómez, SCJ, ha indicado que este encuentro es momento “para encontramos nosotros mismos, con Dios, con los demás. Lo importante es vivir y sentir”.

El Superior Provincial, José Luis Munilla, SCJ, ha señalado durante la presentación del encuentro que “este año el encuentro es muy especial porque se cumplen cien años de la presencia dehoniana en España. Es un año para volver a nuestra historia, pero también para pensar en el presente y proyectarnos al futuro y mirarlo con ilusión y esperanza”.
Además, ha destacado la importancia de los laicos, quienes desde los inicios estuvieron al lado de los Dehonianos, “gracias a ellos nuestra historia se ha hecho realidad”
Ha añadido que este año comienza la misión en Colombia. “Nos estimula seguir formando esta familia del P. Dehon, donde todos tenemos cabida”.

El P. Artur Sanecki, Consejero General, ha indicado que debemos expandir el Carisma Dehoniano y ha destacado lo importante que es la Familia Dehoniana en España.

El Superior General, Carlos Luis Suárez,SCJ, ha mandado un mensaje por vídeo, a todos los presentes, señalado que “hay que tener los ojos y brazos muy abiertos para contribuir en lo más cotidiano y ayudarnos a discernir cómo seguir viviendo. Los religiosos dehonianos seremos siempre compañeros de vuestro camino”.

El Secretario General Pedro Iglesias, SCJ,  ha hablado sobre el Carisma Dehoniano remontándose a los inicios de la Congregación, “todo empieza por el Corazón de Jesús. Creer en el Corazón de Jesús es creer que Dios ha sentido y vivido lo que nosotros cada día, y por eso es capaz de amarnos”.

 “La reparación nace por seguir creyendo en el otro, por dar otra oportunidad. Creer en el Corazón de Jesús y llevarlo a los demás”

A continuación, se formaron grupos para hacer un Itinerario Espiritual sobre el Corazón de Jesús a través del arte y los monumentos de Salamanca.

La tarde del sábado los aistentes  se desplazaron al Colegio y Seminario San Jerónimo de Alba de Tormes, donde pudieron disfrutar de los diferentes talleres que habían preparado: 
Interioridad
Danza contemplativa
Taller de Pachtwork
Rincón de la palabra
Biblia
Voluntariado misiones
A vinos nuevos, odres nuevos

Los laicos dehonianos y los jóvenes dehonianos, se reunieron tras los talleres para tratar asuntos internos.
Después hubo un tiempo de meditación durante la Adoración Eucarística.
La cena fue estupenda, con cantos animados.

El domingo  por la mañana hubo una Eucaristía en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores y después, despedida y fin del Encuentro.




Laicos Dehonianos-Video

Video clip donde el corazón