Lema pastoral 2018-2019

Lema pastoral 2018-2019

30/11/13

29/11/13

Puente la Reina: Reunión grupo local de laicos






PUENTE LA REINA   23-NOVIEMBRE-2013

REUNION MENSUAL, GRUPO DE LAICOS DEHONIANOS NAVARRA
(de 17 a 20 horas)  

 

LA ESPERANZA ES DESEAR QUE ALGO SUCEDA

LA FE ES CREER QUE VA A SUCEDER

Y LA VALENTIA…..ES HACER QUE SUCEDA


En el correo que les mandé a cada uno del grupo para recordarles la fecha y hora a la que habíamos quedado para este encuentro les puse estas reflexiones animándoles a buscar un hueco en nuestra vida para estos encuentros enriquecedores.

El sábado 23 de noviembre, nos reunimos en los locales de la casa de los scj de Puente  la Reina el Padre Lorenzo, Ascen, Ángela, Merche (Ochoa) y un servidor, Javier. Los que faltaron lo hicieron por diferentes causas (enfermedad, trabajo, y los/las músicos tenían la celebración de Santa Cecilia)

Comenzamos escuchando la canción CORRIENTES DE AGUA VIVA del grupo AIN KAREM y después nos dirigimos en oración a MARIA, MADRE DE LA IGLESIA Y MADRE DE NUESTRA FE, con la oración ¡MADRE, AYUDA NUESTRA FE!   (Encíclica Lumen Fidei)

Metiéndonos ya en faena comenzamos desgranando los puntos del orden del día:

1) Resumen del Encuentro Nacional de Laicos Dehonianos (8,9,10 de nov. 2013) en Ciempozuelos (Madrid)
     Ascen comenta como se desarrolló el Taller “Modelarte por el mundo” (dirigido por Lorena) y las sensaciones  que cada uno experimentó…….
   Lorenzo explicó la charla que nos dio sobre la Dimensión Social de la Fe y también las respuestas del cuestionario.
   Javier habló del Testimonio Misionero con el que nos deleitó el matrimonio compuesto por los amigos de Carmen Portals, Inmaculada y Angel, después comentamos los puntos de los asuntos internos  que debatimos el domingo por la mañana.

2) Estudio compartido de la Encíclica “LUMEN FIDEI” números: 3-26

3) Presentación del ESTATUTO  y cuestiones internas
(Al faltar la mitad del grupo, el punto nº 2 se acuerda seguir trabajándolo a nivel particular, para su trabajo en grupo en próximos encuentros); el punto nº 3, debido a su importancia y premura se acuerda que en el próximo encuentro el día 14 de diciembre se termine su estudio para su aprobación, y posterior envió a Ramón Domínguez.

4) Adoración Eucarística
En este momento se unen al grupo el Padre Raúl y Alfonso, scj de la casa de Puente.

5) Otros temas…..
En este punto salen algunas reflexiones sobre algún punto de funcionamiento interno y se anotan para su puesta en común y debate cuando estemos todos.

6) Merienda fraterna.
Preparamos las viandas aportadas por los compañeros y junto a los unidos al grupo damos buena cuenta de ellas en una muy agradable tertulia.




26/11/13

Papa Francisco: Exhortación apostólica Evangelii Gaudium (La alegría del Evangelio)




1. La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría. En esta Exhortación quiero dirigirme a los fieles cristianos, para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años.




24/11/13

Papa Francsco: Homilía de clausura del Año de la Fe






Ciudad del Vaticano, 24 de noviembre de 2013

 


La solemnidad de Cristo Rey del Universo, coronación del año litúrgico, señala también la conclusión del Año de la Fe, convocado por el Papa Benedicto XVI, a quien recordamos ahora con afecto y reconocimiento por este don que nos ha dado. Con esa iniciativa providencial, nos ha dado la oportunidad de descubrir la belleza de ese camino de fe que comenzó el día de nuestro bautismo, que nos ha hecho hijos de Dios y hermanos en la Iglesia. Un camino que tiene como meta final el encuentro pleno con Dios, y en el que el Espíritu Santo nos purifica, eleva, santifica, para introducirnos en la felicidad que anhela nuestro corazón.

Dirijo también un saludo cordial y fraterno a los Patriarcas y Arzobispos Mayores de las Iglesias orientales católicas, aquí presentes. El saludo de paz que nos intercambiaremos quiere expresar sobre todo el reconocimiento del Obispo de Roma a estas Comunidades, que han confesado el nombre de Cristo con una fidelidad ejemplar, pagando con frecuencia un alto precio.

Del mismo modo, y por su medio, deseo dirigirme a todos los cristianos que viven en Tierra Santa, en Siria y en todo el Oriente, para que todos obtengan el don de la paz y la concordia.

Las lecturas bíblicas que se han proclamado tienen como hilo conductor la centralidad de Cristo. Cristo está en el centro, Cristo es el centro. Cristo centro de la creación, del pueblo y de la historia.

1. El apóstol Pablo, en la segunda lectura, tomada de la carta a los Colosenses, nos ofrece una visión muy profunda de la centralidad de Jesús. Nos lo presenta como el Primogénito de toda la creación: en él, por medio de él y en vista de él fueron creadas todas las cosas. Él es el centro de todo, es el principio: Jesucristo, el Señor. Dios le ha dado la plenitud, la totalidad, para que en él todas las cosas sean reconciliadas (cf. 1,12-20). Señor de la creación, Señor de la reconciliación.

Esta imagen nos ayuda a entender que Jesús es el centro de la creación; y así la actitud que se pide al creyente, que quiere ser tal, es la de reconocer y acoger en la vida esta centralidad de Jesucristo, en los pensamientos, las palabras y las obras. Y así nuestros pensamientos serán pensamientos cristianos, pensamientos de Cristo. Nuestras obras serán obras cristianas, obras de Cristo, nuestras palabras serán palabras cristianas, palabras de Cristo. En cambio, La pérdida de este centro, al sustituirlo por otra cosa cualquiera, solo provoca daños, tanto para el ambiente que nos rodea como para el hombre mismo.

2. Además de ser centro de la creación y centro de la reconciliación, Cristo es centro del pueblo de Dios. Y precisamente hoy está aquí, en el centro. Ahora está aquí en la Palabra, y estará aquí en el altar, vivo, presente, en medio de nosotros, su pueblo. Nos lo muestra la primera lectura, en la que se habla del día en que las tribus de Israel se acercaron a David y ante el Señor lo ungieron rey sobre todo Israel (cf. 2S 5,1-3). En la búsqueda de la figura ideal del rey, estos hombres buscaban a Dios mismo: un Dios que fuera cercano, que aceptara acompañar al hombre en su camino, que se hiciese hermano suyo.

Cristo, descendiente del rey David, es precisamente el «hermano» alrededor del cual se constituye el pueblo, que cuida de su pueblo, de todos nosotros, a precio de su vida. En él somos uno; un único pueblo unido a él, compartimos un solo camino, un solo destino. Sólo en él, en él como centro, encontramos la identidad como pueblo.

3. Y, por último, Cristo es el centro de la historia de la humanidad, y también el centro de la historia de todo hombre. A él podemos referir las alegrías y las esperanzas, las tristezas y las angustias que entretejen nuestra vida. Cuando Jesús es el centro, incluso los momentos más oscuros de nuestra existencia se iluminan, y nos da esperanza, como le sucedió al buen ladrón en el Evangelio de hoy.

Mientras todos se dirigen a Jesús con desprecio -«Si tú eres el Cristo, el Mesías Rey, sálvate a ti mismo bajando de la cruz»- aquel hombre, que se ha equivocado en la vida pero se arrepiente, al final se agarra a Jesús crucificado implorando: «Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino» (Lc 23,42). Y Jesús le promete: «Hoy estarás conmigo en el paraíso» (v. 43): su Reino. Jesús sólo pronuncia la palabra del perdón, no la de la condena; y cuando el hombre encuentra el valor de pedir este perdón, el Señor no deja de atender una petición como esa.

 Hoy todos podemos pensar en nuestra historia, nuestro camino. Cada uno de nosotros tiene su historia; cada uno tiene también sus equivocaciones, sus pecados, sus momentos felices y sus momentos tristes.

En este día, nos vendrá bien pensar en nuestra historia, y mirar a Jesús, y desde el corazón repetirle a menudo, pero con el corazón, en silencio, cada uno de nosotros: "Acuérdate de mí, Señor, ahora que estás en tu Reino. Jesús, acuérdate de mí, porque yo quiero ser bueno, quiero ser buena, pero me falta la fuerza, no puedo: soy pecador, soy pecadora. Pero, acuérdate de mí, Jesús. Tú puedes acordarte de mí porque tú estás en el centro, tú estás precisamente en tu Reino." ¡Qué bien! Hagámoslo hoy todos, cada uno en su corazón, muchas veces. "Acuérdate de mí, Señor, tú que estás en el centro, tú que estas en tu Reino."

La promesa de Jesús al buen ladrón nos da una gran esperanza: nos dice que la gracia de Dios es siempre más abundante que la plegaria que la ha pedido. El Señor siempre da más, es tan generoso, da siempre más de lo que se le pide: le pides que se acuerde de ti y te lleva a su Reino. Jesús es el centro de nuestros deseos de gozo y salvación.
Vayamos todos juntos por este camino.

(Zenit.org


20/11/13

Pepe Baena



Con el fallecimiento de nuestro querido amigo Pepe Baena, se nos ha ido un gran laico y es así su calificativo, ya no solo por su físico, que en consecuencia y en honor a su tamaño, le permitía tener un gran corazón: él era cariñoso y amable con todos cuantos le han conocido, entrañable para los suyos y gran entusiasta de nuestras tareas como buen cristiano y portavoz de la fe.

En la familia Dehoniana y especialmente en el grupo de laicos,  del que era pionero y animador de su existencia, nos queda un vacío importante: con su entusiasmo hasta el final, ha sido luchador por seguir avanzando y logrando para todos nosotros tener ya consolidado lo que en algún momento se inició, con un grupo de amigos queriendo afianzar nuestra fe en la espiritualidad del P.Dehón.

Los que estuvimos en el último Encuentro la semana anterior a su fallecimiento, nos queda el recuerdo de su alegría con sus carcajadas, su plena participación ya en la preparación, así como nos decía gratamente sorprendido por la novedad del taller que realizamos, con sus aportaciones ante la claridad de sus ideas que siempre nos exponía con facilidad por su don de palabra... Como una de las preces de la Eucaristía de dicho Encuentro decía, te pedimos Señor lo recibas junto a Ti para que viva en plenitud.


En la confianza de vernos todos acogidos en el Padre, apoyaremos con  mucho cariño  a nuestra buena amiga Carmina, ya que para ella el vacío por su ausencia será también mayor.

C. Portals




 Grupo de Madrid

17/11/13

Fallece D. José Baena, laico dehoniano del grupo Madrid.









Ha fallecido, en Madrid, el 16 de noviembre y a los 76 años de edad,  nuestro querido  hermano, amigo y compañero de camino, José Baena, Pepe, para todos los que hemos tenido el privilegio de conocerle.

Su esposa es Carmina Valbuena, y es padre de tres hijos: Jesús Manuel Baena Valbuena, SCJ, actualmente en la India; Caridad y  José.
Tanto Pepe como Carmina, forman parte de la familia dehoniana y, en concreto del laicado dehoniano, desde sus orígenes en la provincia de España. Pertenecía al grupo de Madrid.

También Jesús Manuel Baena, SCJ, su hijo, ha sido, desde el origen de la formación del laicado dehoniano, en la provincia de España, primero el Subdelegado provincial de laicos dehonianos, a la vez que delegado del grupo de Alba –Salamanca, y posteriormente, el Delegado provincial, hasta su marcha a la India.

Confiando plenamente en que ya está en los brazos del Padre, de nuestro Dios, que es sólo Amor, nos unimos a su familia, con la certeza de que el Resucitado está ahora especialmente a su lado, al grupo de Madrid y a toda la familia dehoniana. 


C. Pallarés

13/11/13

Valencia Reunión grupo local de laicos dehonianos








LAICOS DEHONIANOS VALENCIA 

6- Noviembre- 2013


El pasado día 6 nos reunimos en los locales de Esic el grupo local. Faltaron 4 personas, por motivos diversos.
Tras la oración inicial, se leyó las frases del Padre Dehon. Y después se proclamó el evangelio.
Hubo una reflexión sobre cada texto evangélico y una muy interesante puesta en común.



Oración inicial

Señor Jesús, envía tu Espíritu, para que Él nos ayude a leer la Biblia en el mismo modo con el cual Tú la has leído a los discípulos en el camino de Emaús.
Crea en nosotros el silencio para escuchar tu voz en la Creación y en la Escritura, en los acontecimientos y en las personas, sobre todo en los pobres y en los que sufren.

Padre Dehon:

   “Es mi madre la que domina mis recuerdos más lejanos. Yo no la dejaba nunca. Mientras que mi hermano iba y venía con mi padre y compartía su afición por los cultivos y los caballos, yo me quedaba en casa y seguía a mi madre paso a paso... Ella me hacía rezar. El recuerdo de mis oraciones de niño es muy vivo en mí. Por nada en el mundo ella dejaba de invitarme a rezar por la mañana y por la noche. El alma hermosa de mi madre se volcó un poco en la mía... ella ha sido para mí uno de los dones más grandes de mi Dios y el instrumento de miles de gracias... Ella preparó indirectamente mi vocación.” NHV 1,6-7

 “Tuve que sostener con mis padres algunas escenas muy dolorosas. Mi padre sufría cruelmente por mi decisión: él no entendía nada... Soñaba para mí una carrera de honores según el mundo. Durante largo tiempo deseó para mí la Escuela Politécnica. Ahora había estudiado derecho y él me destinaba a la diplomacia o a la magistratura. Mi madre, de quien había esperado confiadamente una ayuda, me abandonó por completo. Era piadosa, quería que yo fuera piadoso, pero el sacerdocio la espantaba; le parecía que no sería más de la familia, que estaría perdido para ella. Tuve que endurecer mi corazón para resistir todos los asaltos. Fui a veces duro para con mis padres: era necesario. Les dije que era mayor de edad y que pensaba ser libre. Se llegó a la conclusión de que me dejarían partir, mas las escenas de lágrimas se renovaban continuamente.”  NHV 1,101

“Mi padre me había prometido claramente que una vez doctor me dejaría libre, pero, llegado el momento, no quería aún rendirse”.  NHV 2,70



Lucas 19,1-10 

En aquel tiempo, entró Jesús en Jericó  y atravesaba la ciudad.
Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió a una higuera, para verlo, porque tenía que pasar por allí. 
Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo:
- Zaqueo, baja enseguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.
Él bajó enseguida, y lo recibió muy contento.
Al ver esto, todos murmuraban diciendo: 
- Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador.
Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor:
- Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más.
Jesús le contestó: 
- Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán.
Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido.

Lucas 20,27-38 

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección
y le preguntaron: - Maestro, Moisés nos dejó escrito:
«Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero sin hijos, cásese con la viuda
y dé descendencia a su hermano». Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.
Jesús les contestó:
 - En esta vida hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán.
Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. 
Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza,
cuando llama al Señor:
«Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob».
No es Dios de muertos sino de vivos: porque para él todos están vivos. 







Laicos Dehonianos-Video

Video clip donde el corazón