Adviento

11/12/13

Valencia: Reunión grupo I del Itinerario diocesano de renovación.







El martes, día 10 de diciembre, nos reunimos en los locales de Esic, el grupo 1 del IDR de la Parroquia S. Fco. Javier, en el que el grupo local de laicos dehonianos participa, además de otros miembros de la Parroquia.
Con la ausencia de 8 personas que no pudieron asistir por diferentes motivos.


4º Año. Tema 2

La dignidad de la persona humana,
y la defensa de sus derechos,
camino primero y fundamental de la Iglesia.


 Oración inicial

 1º.- Escuchamos: Lectura de la Palabra de Dios

Breve análisis del texto, situación.

Según testimonio del mismo Pablo no fue él quien evangelizó esta ciudad. Las afirmaciones de la misma carta revelan que fue Epafras, convertido probablemente en Éfeso por Pablo, quien anunció en ella el Evangelio. Se encuentra junto a Pablo en el momento de escribir la carta.

En Colosas había una importante comunidad cristiana, la mayoría convertidos del paganismo. Pero también un buen número de judeo-cristianos.

De los judíos convertidos vienen gran parte de  los problemas, y hoy también puede ocurrir , porque nos cuesta convertirnos al Dios de Jesús. Cambiar de mentalidad, creer en Él..

Entre los cristianos de Colosas había algunos que enseñaban errores gravemente peligrosos. Epafras, consciente de ello, habría ido a comunicárselo a Pablo. A juzgar por los datos de la carta, parece que se difundía un triple error:

-Tendencia judaizante. Parece que determinados judíos convertidos al cristianismo no acertaban a desprenderse de las tradiciones judías. pretendían que los cristianos se circuncidaran, celebrar el sábado y fiestas judías, abstinencia de alimentos

-Doctrina sobre el papel de los ángeles en la creación. Según la antigua filosofía eran los "elementos del mundo" los que hacían perceptible la "plenitud" de la divinidad. Ellos eran los regidores cósmicos que gobernaban los astros. Los judíos los convirtieron en ángeles, a quienes consideraron como guardianes de la ley  El hombre ha de servilos y darles culto.
Semejante doctrina destrona a Cristo del lugar y de la misión que le corresponde en la creación y en la salvación del hombre.

-Ritos de iniciación y ascetismo rígido. Hay en ello una clara influencia de las religiones de los misterios, tan en boga en el mundo helenístico de esa época. Muy explicable en los colosenses dada la inclinación de los habitantes de Frigia a especulaciones y cultos mistéricos.

Tales errores eran graves. Mezcla de elementos cristianos, judíos y paganos, amenazaban con oscurecer el misterio de Cristo, único mediador y redentor nuestro.
Hoy también  puede ocurrirnos, pues vivimos muy mezclados culturalmente por las nuevas tecnologías, la emigración, etc.

Cristo, creador y salvador.

Este himno habla de Cristo: con relación a Dios, a la creación, a la Iglesia.

Con relación a Dios

La primera estrofa comienza afirmando que Cristo es la imagen de Dios invisible. El libro  Sabiduría se llama a la sabiduría "imagen de la bondad de Dios”. También el hombre es imagen de Dios en el orden natural por su naturaleza racional y en el sobrenatural por la gracia santificante.
Pero Cristo es una imagen en todo igual al Padre, en el ser y en el obrar, porque en él reside la plenitud de la divinidad
Dios, se nos hace visible en Cristo que a través de su humanidad, nos refleja las perfecciones divinas del Padre.
Jesús dice: "El que me ve a mí ve al Padre”. "Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y al Padre no lo conoce más que el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar”.

Con relación a la creación,

Dice S Pablo de Jesús: «primogénito de toda criatura..., en Él fueron creadas todas las cosas de cielo y tierra, visibles e invisibles..., todo fue creado por Él y para Él..., Él es anterior a todo, y todo subsiste en Él»
 La idea general es clara: Cristo está por encima de toda la creación, en cuyo origen ha influido y a la que sigue dando consistencia.

 La descripción de la persona de Cristo en su condición de Redentor. Ambas ideas, creación y redención, están íntimamente ligadas para San Pablo: si Cristo fue quien en un principio creó todas las cosas, es también Él quien luego las va a pacificar y armonizar, una vez disgregadas por el pecado.

Con relación a la Iglesia.
La afirmación de que es «cabeza del cuerpo, que es la Iglesia» (v. 18), riquísima de contenido, ya queda explicada en otros lugares. 
Cristo es la cabeza que comunica la vida a los miembros del cuerpo y que los une en un conjunto vital y armónico.

Cristo es principio y primogénito de entre los muertos no sólo en cuanto que fue el primero que resucitó, sino en cuanto que en la resurrección de Cristo está ya incluida la nuestra (1Cor 15,20), que tendrá lugar al final de los tiempos. Por eso puede reconciliar todas las cosas, las del cielo y las de la tierra.

Reconciliados con Dios por Cristo. Pablo recuerda a los creyentes de Colosas que también ellos han participado en la reconciliación que Cristo ha llevado a cabo con su muerte, viniendo a ser santos en la presencia de Dios.

La Palabra nos interpela: Puesta en común.

2º.- REFLEXIONAMOS; Exposición del tema. .

1. La tradición bíblico-cristiana.

Según la Biblia, la relación fundamental con Dios es constitutiva de la persona. El ser humano es creado a imagen de Dios (cf. Gén 1,27), el hombre es aquel de quien Dios se acuerda y aquel a quien todo sirve (cf. Sal 8).
Querido y creado por Dios como su interlocutor, es capaz de responder y de comunicar. El hombre ejerce un dominio cuidado sobre lo creado como "imagen de Dios” que es.
el ser humano está llamado a ser imagen aún más plenamente con Cristo
El hombre, creado como un tú de Dios, es llamado a responder libremente a una comunión ofrecida por él. Esta condición  es único en el ser humano es también el fundamento último de su incomparable dignidad.

El Catecismo de la Iglesia Católica (1992) formula una síntesis de la realidad personal y de su dignidad: "De todas las criaturas visibles sólo el hombre es capaz de conocer y amar a su Creador, él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para este fin ha sido creado y ésta es la razón fundamental de su dignidad"

2. El magisterio de la Iglesia.

En el siglo pasado, León XIII, en la encíclica Rerum novarum, tras afirmar la igualdad fundamental de todos, ricos y pobres, soberanos y súbditos, arguyendo que uno "es el mismo Señor, de todos” (Rom 10,12), advierte: "A nadie le está permitido violar impunemente la dignidad humana, de la que Dios mismo dispone con gran reverencia, ni ponerle trabas en la marcha hacia su perfeccionamiento, que lleva a la sempiterna vida de los cielos” (RN 30).

Seguir la relación de la dignidad con la exigencia de una más justa distribución de los bienes materiales, o la realidad del trabajo y la justicia, equivale a rastrear gran parte de la llamada doctrina social, y a citar, una y otra vez, las encíclicas de Juan XXIII, como Mater et magistra o Pacem in terris. En la misma línea prosigue Populorum progressio, donde, como ocurre con las anteriores, la dignidad y los derechos humanos son temas centrales.

La vida de cada ser humano es sagrada. El respeto y promoción de la dignidad se entienden como deber y tarea de nosotros los cristianos y de todos los seres humanos.

El diálogo entre creyentes  y no creyentes cobró mayor relieve e el Concilio vaticano II
Se afirma en Pacem in terris: “El hombre que yerra no puede por ello ser despojado de su condición de hombre, ni automáticamente pierde jamás su dignidad de persona, dignidad que debe ser tenida siempre en cuenta”
Juan XXIII se hizo eco de la causa de la dignidad que se iba abriendo paso entre las mujeres, "que exigen que se las trate como personas, tanto en el hogar como en la vida pública" (PT32). Una anotación que tuvo continuidad en Gaudium et spes, el documento del Vaticano II más atento al problema (cf. GS29).

En la constitución Gaudium et spes:
la dignidad encuentra su fundamento y razón más alta en la relación con Dios. Vinculada a ser a imagen de Dios y a la vocación del hombre a la comunión con Dios, la dignidad no es algo que pueda oponerse al reconocimiento y obediencia de ese mismo DioS.

Gaudium etspes señala también que hay una dignidad de la conciencia que nadie está autorizado a violar, y que el ser humano tiene una exigencia irresistible de libertad.
La persona humana , creada por amor, y creada para escuchar a  Dios,  merece absoluto respeto, y cualquier lesión a esa dignidad es un atentado al honor debido al Creador...
Finalmente, el Concilio urge a los cristianos a la lucha contra las desigualdades escandalosas que impiden a quienes las padecen asumir las responsabilidades personales y sociales que les corresponden (cf. GS 29-31).

Concluye señalando que la dignidad es uno de los temas fundamentales en el diálogo entre la Iglesia y el mundo y advierte, a este propósito, que ninguna ley humana puede asegurar la dignidad personal y la libertad como lo ha hecho el Evangelio de Cristo (cf. GS 40-41).

En años sucesivos, Juan Pablo II ha vuelto una y otra vez a la dignidad, como tema inseparable de la persona y presente en los problemas y tensiones más graves. La encíclica Evangelium vitae recuerda la dignidad de cada vida humana, fundada en un origen y un destino. Esa  dignidad y la protección  de la vida está en la base de la convivencia.

3- Actualizamos:

La dignidad no es un bien que se consigue, sino que pertenece a la misma esencia del ser humano. Y esta dignidad hay que darla a conocer, propagarla, y hacer descubrir que su origen está en el mismo Dios. Y eso es tarea de todos los cristianos, de la Iglesia.
Cuando alguien en situaciones “poco dignas” se siente amado le hace recobrar y recordar que es hijo querido por Dios.
Muchas situaciones pueden oscurecer a uno mismo su dignidad: maltratado, personas no amadas por nadie,

Por eso la mejor manera de ayudar a que cada hermano recobre su dignidad que cree no tener,  es siempre con amor. Escuchar, acompañar, compartir, atender, ayudar como hacia Jesucristo en su vida terrena.

- Puesta en común

- Oración final



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